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Mayo: Mes de la visibilización del ciclo menstrual

1- ¿Qué estamos haciendo hermanxs?

Leímos o escuchamos en varios portales de noticias y redes sociales que hoy, 28 de mayo, se celebra el Día Internacional de la Higiene Menstrual. Siento hacer decantar la pregunta sobre ¿qué es lo que estamos celebrando? ¿por qué y quiénes lo celebramos? Y sobre todo, ¿de qué modo y para qué lo hacemos?

 

Hay eventos para celebrar este día circulando por todo el mundo, pero hago el esfuerzo de crear un pensamiento enraizado. En nuestro país y en los últimos dos años, la menstruación se instaló como uno de los temas de agenda de los feminismos locales. Veamos qué está sucediendo hoy, frente a una fecha, en apariencia, acontecimiental:

La Campaña #menstruaccion http://economiafeminita.com/menstruaccion/

impulsada por la Organización Economía Femini(s)ta http://economiafeminita.com/ convocó a una juntada[1] frente al congreso, junto con el #pañuelazo de la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito[2].

Varios proyectos organizaron una charla abierta para informarnos y transformar lo que se cree sobre el ciclo menstrual bajo el título “Educar sobre menstruación cambia todo”[3] en CABA y hubieron encuentros con gran convocatoria en Viedma, Cordoba, Chubut, City Bell y muchos otros puntos del país, organizados por diversos colectivos de mujeres.

Muchas se pronunciaron también en los bordes, tomando posición acerca de cómo leer este día a través de sus portales, muros y redes sociales. Esos pronunciamientos fueron publicados en su mayoría desde perpectivas afectivas caracterizadas por una retórica militante feminista no hegemónica, vinculadas al mundo de los círculos de mujeres y las carpas rojas. Mujeres que trabajan visibilizando la menstruación como un sangrado sagrado, reconociendo el poder de la ciclicidad y el medio ambiente. Mujeres ligadas a terapias de sanación y a espacios de experimentación sensible, mujeres que se mueven con conciencia de red y escucha activa, que comunican con amor pero luchan con fuerza, sintiendose parte de un tejido social desgarrado, en el que intervienen con miradas y prácticas sororas, no como un objetivo a conquistar sino como gestos políticos, que enlazan en acto y diseminan a conciencia como semillas a lo largo y a lo ancho de todos los campos sin distinción.

 

2- ¿Qué es lo que estamos celebrando?

El modo en que nombramos determina desde dónde lo hacemos, bajo qué paradigma conceptual y desde qué perspectiva. Las marcas en el texto y los efectos de sentido del nombre que eligimos dan cuenta del lugar de enunciación. Si hablamos de Día de la higiene menstrual, hablamos de aseo, de limpieza, de condiciones de pulcritud (que poco tienen que ver con el menstruar real, y suena más a lavar las manchas e invisibilizar la sangre usando pantalones blancos que a menstruar libremente); si hablamos de Día de la salud menstrual, nos referimos a un marco más amplio, vinculado al acceso a la salud como un derecho humano (que tiene que ver con la menstruación en tanto un aspecto que debe incoporarse a la agenda de políticas públicas estatales); si en lugar de ello optamos hoy por hablar del Día de la acción por la salud de las mujeres, hablamos de un hacer algo, de una militancia concreta, de una lucha y de actos que visibilizan la falta de acceso a la salud de las mujeres (pero no hablamos de menstruación); y si en cambio hablamos de Día de la gestión menstrual, hablamos de un dispositivo más amplio que implica no solo el hecho de menstrurar sino también abarca las condiciones en que un cuerpo menstruante, menstrúa. Hablamos de multiplicidad de discursos, y superposición de narrativas que disputan poder, hablamos de la administración del tiempo y la calidad de vida vinculada a ese acto, desde el acceso a los servicios básicos, a los productos de “higiene femenina” y sus caracterisicas tan disimiles y efectos en nuestros cuerpos, hablamos también de educación, de basura sanitaria e impacto medioambiental, de crear condiciones de posibilidad para la salud, de políticas públicas y de industrias.

Eugenia Tarzibachi, autora del libro “Cosa de mujeres: Menstruación, género y poder” y una de las primeras en tomar la palabra en la escena pública para enunciar que “Menstruar también es político”, escribió un ensayo para la revista Anfibia[4], en primer lugar reflexionando sobre la necesidad de este día (ya que el trabajo en torno a la generación de políticas públicas referidas al ciclo menstrual recién comienza) y en segundo lugar promoviendo la necesidad de escapar de los discursos médicos y biologicistas para pensar la salud menstrual en un marco de derechos humanos y equidad de género, sin tabúes y por fuera de la cuestión de la higiene[5]. Ya ahí Eugenia nos alerta de una distinción importante. Tratemos de no hablar de higiene, ya que supone un cuerpo sucio, que debemos limpiar.

Pero luego de varios ejemplos que poco tienen que ver con experiencias y pensadoras locales o latinoamericanas, Eugenia plantea lo siguiente: “La educación debe desandar el tabú de los cuerpos menstruales y de la sangre, y abrirse a otros discursos para significar ese proceso fisiológico del cuerpo más allá del discurso médico hegemónico. Además de esperar que las industrias cambien su retórica (como lo hizo Body Form en Inglaterra en 2017 y lo está haciendo Johnson & Johnson en Argentina en 2018), es responsabilidad del Estado educar de otro modo”.

Necesito ahondar en esta reflexión. La menstruación no es meramente un proceso fisiológico, y tampoco está atrapada en un discurso médico hegemónico exclusivamente, sino mejor dicho, atrapada en todo discurso de carácter hegemónico. Y eso, digo, las resonancias del discurso hegemónico, se nos cuela a todas. Cuando hablamos más y cuando escribimos menos, pero se nos cuela igual. Por eso es siempre un esfuerzo, un extra de registro y atención, poder referirnos al sangrado menstrual con perspectiva de género y enfoque de derechos, siendo atravesadas por la diversidad y creando un pensamiento descolonizante. Pensar la menstruación a contrapelo, es nuestra tarea. Aún no hemos creado los conceptos para nombrar aquello que intentamos pasar por el cuerpo, sentir y decir. Esperar que el Estado sea el responsable de educar de otro modo en materia de derechos sexuales y reproductivos, y dentro de ese enfoque en materia de menstruación, y dentro de ese enfoque lo haga con perspectiva de género y derechos, es sin lugar a dudas un objetivo de lucha pero es un montón de esperar. Ahora bien, “esperar que las industrias cambien su retórica” es como esperar a Godot. Y cambiar? Cambiar a qué? Cambiar cómo? Me tenté en buscar la Campaña de Johnson & Johnson Argentina 2018 sobre menstruación

https://www.jnjarg.com/campana-educativa/primaria/educacion-sexual/que-pasa-durante-la-menstruacion En nota al pie el texto de la Campaña, y entre paréntesis, las anotaciones que no pude evitar. Evité muchas, pero no pude con todas[6].

 

Esta campaña de Johnson & Johnson Argentina 2018 sobre menstruación no presenta cambios respecto del discurso hegemónico, machista, sistémico, capitalista, higienista y opresor. Pero no nos sorprende. Como planteó también para esta fecha La Crecida, Ecofeminismo y Menstruación conciente “La menstruación consciente no es una táctica comercial ni una forma de lograr que las mujeres “alcancemos nuestro máximo potencial” para seguir siendo productivas y explotadas todos los días del mes. La menstruación consciente es una forma de vivir nuestros procesos con conciencia de los poderes-saberes que nos atraviesan para que nosotras elijamos nuestro modo de vida, no para que nos sigan imponiendo un consumismo que beneficia a unos cuantos y explota a la vasta mayoría y a la naturaleza. La menstruación consciente es crítica no sólo de los tabús y prejuicios culturales sobre la menstruación, sino también de la manera en que esta cultura patriarcal es aprovechada para el beneficio de las corporaciones capitalistas”[7]. Por eso, nuevamente insisto en la recuperación de una pregunta que siento, debemos exigirnos pensar, como cuerpxs menstruantes, como trabajadorxs, como madres y abuelas, como creadorxs, como compañerxs, o simplemente como interesadxs en pronunciarnos sobre el sangrado menstrual.

 

3- ¿De qué forma y para qué celebramos?

Voy a retomar un intercambio de ideas que sucedió la semana pasada entre Zulma Moreyra, creadora de la Formación en Terapia Menstrual[8], autora del libro “Mi sangre cura” y Myriam Wigout, autora de “La rueda púrpura”[9] para pensar acerca de los modos en que fue abordado este día. Apoyo y me identifico (porque la identidad nunca es una, sino múltiples identificaciones que pujan, que se contradicen, que se integran, que disputan, que no (se) saben, que se desbordan y que (me) exceden) con cada una de las acciones llevadas adelante por cada mujer, grupo, organización, investigadora, colectivo para manifestarse por el derecho a salud, e incluso, por la higiene menstrual. Pero elijo para contestar la pregunta por las formas, a dos portadoras de los saberes medicinales de la sangre menstrual, especialistas en sabiduría femenina, mujeres medicina en ejercicio.

Zulma identificó dos cuestiones claves para hablar acerca de este día. La primera es no adherir automáticamente al término higiene sin problematizarlo, y en lugar de higiene, propuso hablar de visibilización. Nos interesa remarcar que Zulma no elige cambiar una palabra, sino que cambia la posición política frente al acontecimiento. Como dijimos, en relación al sangrado menstrual, la higiene refiere a lo limpio, al aseo, a la pulcritud; la visibilización en cambio refiere a mostrar la mancha, a resistir frente a todo lo que intenta esconder el sangrado o alejarse de él, es un gesto que irrumpe para mostrar aquello que estaba oculto, que se revela y se rebela. La higiene esconde, la visibilización saca a la luz. No queremos sangre azul, deseamos un sangrado rojo y saludable.

La segunda cuestión que identifica es el día en que se celebra esta fecha. Mayo es el quinto mes del año, representa los 5 días que dura la menstruación en promedio cada mes y el 28 es el número promedio de días de un ciclo menstrual completo. Pero Zulma no cree en cuerpos-promedios, sino en cuerpxs-únicos. En ese sentido, Zulma interroga el concepto de normalidad si de menstruación se trata. El sangrado menstrual no es una regla, una línea recta a la que se pueda dividir y promediar. Nuestro sangrado menstrual es cíclico. Menstruamos en circulos, no en línas. Por eso habla del tiempo y en el tiempo, no se refiere a un solo día, sino a un proceso (aquello que abre, transita y cierra) y propone entonces no celebrar un solo día, sino celebrar todo un ciclo. Y así pasamos del Día de la higiene menstrual, al Mes de la visibilización menstrual. ¿No es lo mismo, no?

Myriam lee a Zulma. Myriam coincide con Zulma y le agradece públicamente. Myriam elige nombrar la fecha como Zulma propone e incita al resto de lxs lectorxs a hacer lo mismo. Y además Myriam, suma un dato clave para repensar no sólo este día, sino la totalidad de nuestras prácticas cotidianas, nuestro habitus de reproducción autómata. Myriam abre a la comunidad de lectorxs una tarea: la de asumir la responsabilidad frente a nuestros gestos, la de desnaturalizar cualquier iniciativa importada del viejo continente. Tomar las iniciativas sí, pero desandarlas, deglutirlas y recrearlas en un acto de antropofagia hipersutil. “El día Mundial de la Higiene Menstrual ha sido impulsado por una organización creada por un hombre que es fan del fútbol. Este generó una organización que se llama WASH que trabaja por el tema del agua a nivel mundial, y se enfocó en las poblaciones más pobres del mundo, Africa, Tansania, India, Argentina NOOO! Otros pobres lejos, mucho más lejos, para que tuvieran agua, inodoros y acceso al agua potable. Entonces la iniciativa del Día de la higiene menstrual en principio es un día para que las mujeres pobres, MUY POBRES, puedan acceder a un baño digno para menstrurar en soledad, lavarse sus propias manchas de sangre y no ser vistas (…) pero aquí abajo, bien abajo del mundo damos vuelta ese concepto y decimos QUE LA MENSTRUACIÓN SE HAGA VISIBLE. CONCIENCIA MENSTRUAL para todas, de todas las maneras, en diversidad y cooperación mutua!”

Damos vuelta ese concepto de higiene menstrual. Damos vuelta este día. Leer el intercambio entre esas dos mujeres, a mi me dió vuelta. Y me llevó a este textito de investigación, y acá un resumen genealógico de este día:

– La organización no gubernamental alemana WASH[10] United http://www.wash-united.org/[11] trabaja en la cooperación para el desarrollo en intervenciones destinadas a satisfacer las necesidades básicas de las personas relacionadas con la falta de acceso al agua potable, el saneamiento y la hygiene, en países con extrema vulnerabilidad social, como los casos de Africa e India. En ese marco, crea un programa en el 2013 llamado “Día de la Higiene Menstrual (Día MH)”.

http://www.wash-united.org/our-work/programs/mh-day/articles/menstrual-hygiene-day

– WASH United fue fundada en 2010 por Thorsten Kiefer. Kiefer, un entusiasta aficionado al fútbol, ayudó a WASH a llamar la atención en la Copa Mundial de la FIFA 2010 en Sudáfrica al coordinar las promociones con las estrellas del fútbol que juegan en la Copa del Mundo. Ahora, WASH United sigue creciendo sus lazos con los atletas estrella, así como con los políticos, para ayudar a promover el club y lograr sus objetivos. En 2012 recibieron el Premio al Deporte por la Salud en los Premios Beyond Sport.

– Esta campaña crece y La UNESCO promueve el 28 de Mayo, Puberty Education and Menstrual Hygiene Management como el día de la Higiene Menstrual. Se crea una plataforma global http://www.menstrualhygieneday.org/ que reúne a organizaciones sin fines de lucro, agencias gubernamentales, el sector privado, medios de comunicación y personas para promover la Gestión de la Higiene Menstrual, coordinada por WASH United como iniciador, quien coordina las acciones del MH Day, desarrolla el contenido general de la campaña y gestiona la red. Hoy participan más de 410 organizaciones asociadas alrededor de todo el mundo, en más de 70 países que acompañan con acciones e intervenciones sobre higiene menstrual.

Date vuelta hermanx. Que somos muchas y que la voluntad no es de facción, sino de posicionarnos en tiempo y lugar, dando cuenta de la red y las condiciones materiales que nos hacen de borde en el pensamiento y en el cuerpo. Acá, Mayo, Argentina, 2018. Acá, en la plaza, en el congreso, en la calle, en el muro, en el blog, en el libro, en la escuela, en el barrio, en el círculo, en la montaña y en la asamblea. Acá, no celebramos el Día de la higiene menstrual, militamos con conciencia, útero y corazón el Mes de la visibilización menstrual.

 

Florencia Carbajal

para MeLuna Argentina

 

 

 

[1] https://www.facebook.com/events/128837104652204/?active_tab=about

[2] http://www.abortolegal.com.ar/proyecto-de-ley-presentado-por-la-campana/

[3] https://www.facebook.com/events/168785747098695/

[4] http://www.revistaanfibia.com/ensayo/sacar-la-menstruacion-del-closet/

[5] “(…) para incluir armoniosamente la misión de intentar erradicar el estigma con que aún carga la menstruación. La idea de la higiene reproduce un modo de cargar de significante al cuerpo de las personas que menstrúan como sucio. Es tiempo de sacar a la menstruación del closet”. http://www.revistaanfibia.com/ensayo/sacar-la-menstruacion-del-closet/

[6] “El cambio más importante para una adolescente es cuando empieza a menstruar. Hay que empezar a prestarle más atención al cuerpo (NO, ANTES TAMBIEN). La menstruación significa que tu cuerpo ya está preparado para tener un bebé (NOOOOO, POR SUPUESTO QUE NO SOLO ESO. HAY REPRODUCCION DEL FALOCENTRISMO MÁS ARCAICO Y SALVAJE QUE UBICA A LA MUJER COMO MEDIO DE REPRODUCCION SEXUAL).

La menstruación se repite todos los meses. Lo que llaman el “ciclo menstrual” es el tiempo que transcurre entre el último día de una menstruación y el primer día de la siguiente (NO).
¿Cómo se genera la menstruación? Cuando los ovarios liberan un óvulo, éste espera ser fecundado por un espermatozoide y viaja por las Trompas de Falopio (SI ESTE TEXTO TUVIERA PERSPECTIVA DE GENERO LAS LLAMARÍA TROMPAS UTERINAS, NO DE FALOPIO. PERO ESE ES OTRO ARTÍCULO) hasta el útero, donde cada mes se forma un tejido para alojar al futuro bebé (DE NUEVO NO). Pero si no hubo fecundación, el óvulo se desintegra y el tejido se desprende gota a gota, saliendo hacia el exterior a través de la vagina. Eso es lo que llamamos menstruación.

¿Cuánto falta para la próxima menstruación? Para saberlo, es necesario ir anotando las fechas en que te viene y que se va, y calculando los días. Pero al principio, tené en cuenta que no es muy regular… Se puede adelantar o retrasar algún día.

Puede ser que te sientas dolorida… ¡no te preocupes! Es completamente normal. (NO, NO ES NORMAL. NO ES NORMAL SENTIR DOLOR EN LA MENSTRUACIÓN SI NO EXISTE UNA PATOLOGÍA) De a poco te vas a ir acostumbrando (NO, NO TE ACOSTUMBRES NUNCA A SENTIR DOLOR).

¿Qué productos me convienen? Los productos que elijas serán muy importantes. Existen diferentes variedades de toallitas: tela suave cubierta de algodón (más cómoda) o de tela plástica (que absorbe mucho más rápido). Hay ultrafinas y normales, con alas y sin alas. Además, pueden tener distintas formas: anatómicas, adapt y tanga. Y también están las nocturnas, que son las más grandes para cuando te vas a dormir.

Por último, un tema muy importante: la higiene. Hay que lavarse muy bien las manos con agua y jabón cada vez que te cambies la toallita (HIGIENE, NO SALUD). Deberás cambiártela, más o menos, cada 3 horas.

Pero, ¿por qué se dan estos cambios en mi cuerpo? Para descubrirlo, te recomendamos que veas este video sobre la pubertad y luego este sobre el aparato reproductor de las mujeres”.

[7] En el artículo “Por qué NO celebramos el Día de la higiene menstrual?” https://www.facebook.com/LaCrecida/

[8] http://terapiamenstrual.com/

[9] http://myriamwigutovruedapurpura.blogspot.com.ar/

[10] El acrónimo WASH significa Water, Sanitation and Hygiene (agua, saneamiento e higiene)